Irene Rodríguez S.. 1 octubre, 2017
La recomendación de ginécologos y médicos generales es cambiarse el protector diario tres veces al día. Una forma de no olvidarlo es hacerlo después de cada comida. | ARCHIVO
La recomendación de ginécologos y médicos generales es cambiarse el protector diario tres veces al día. Una forma de no olvidarlo es hacerlo después de cada comida. | ARCHIVO

El flujo vaginal es parte normal de todo ciclo menstrual. Sin embargo, un color u olor diferente pueden ser indicadores de una infección y por eso es bueno revisar sus características.

De acuerdo con la médico general Arlyne Gamboa, normalmente, mientras una mujer no está con la menstruación, el flujo es transparente-blanquecino. En la ovulación varía y este flujo es más visible. Especialmente si la mujer toma pastillas anticonceptivas, pues la textura se vuelve más espesa y el color más intenso.

"Tenemos que fijarnos en las características de nuestro flujo en particular. Los cambios que les veamos. El flujo de cada mujer puede variar según lo que coma, cuanta agua tome y hasta la genética, por eso debemos fijarnos muy bien, conocer nuestra 'zona V' (la vagina) y detectar si hay cambios en olor, textura o color, también es importante detectar si tenemos dolor a la hora de las relaciones sexuales o ardor al orinar", aseguró la especialista.

De acuerdo con Carmona, esto es más fácil de lograr si se usa un protector diario, pues su color blanco permitirá detectar fácilmente los cambios según el ciclo, y los diferentes colores de la ropa interior podrían confundir si no se utiliza protector. No obstante, aclaró que si la mujer no usa protectores también puede hacer esta revisión.

Posibles infecciones

Si usted ve un flujo más oscuro, más espeso en mayor cantidad y con mal olor (como de pescado podrido) esto puede ser una infección de transmisión sexual con una bacteria llamada Gardenerella vaginalis. En este caso, si esto persiste más de dos días es necesario ir a un médico, pues debe tratarse con antibiótico tanto para ella como para su pareja.

"Si el flujo es más bien blanco-amarillento y produce mucha picazón es posible que sea una infección con un hongo. Estas usualmente se eliminan por sí solas mejorando la higiene, pero si la picazón persiste y se combina de ardor al orinar o dolor en las relaciones sexuales, es mejor acudir al médico", puntualizó la profesional.

Si por el contrario usted detecta un flujo que fluctúa entre blanco y verde y detecta algo similar a espuma, esto más bien es una infección con protozoario (parásito) llamado Trichomonas vaginalis. Esta es un mal de transmisión sexual que si no se trata puede generar dolor en relaciones coitales, ardor al orinar y mucha comezón.

¿Cómo prevenirlo?

Prevenir estas infecciones vaginales es fácil si se mantiene una higiene adecuada de la zona vaginal. Si utiliza protectores diarios debe cambiarlos tres veces al día, también debe lavar esta zona en su baño diario con agua y de preferencia con los jabones adecuados para esta parte del cuerpo. El tener más de una pareja sexual también aumenta el riesgo de estas infecciones.

"Son infecciones comunes y en su mayoría no van a representar mayores problemas de salud si sabemos cuidarlas. Por eso es importante revisarnos, conocernos y acudir al médico si estas no se eliminan por sí solas en un par de días", aseguró Carmona.

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En una entrevista anterior, el ginecólogo Ricardo Martín había advertido de la importancia de consultar al médico y de no automedicarse: "uno de los mayores problemas de las infecciones es que muchas mujeres que sí detectan los padecimientos toman los mismos medicamentos o cremas que le recetaron a su mamá, a su amiga o a su vecina. Esto es un error porque cada infección es diferente y cada paciente es distinto. Tomar lo que tomó otra persona más bien puede perjudicar a la paciente".

El conocer las características del flujo es algo que se recomienda desde que comienzan los cambios hormonales en las niñas. Si desde su primera menstruación (o antes, cuando comienzan las primeras señales de la pubertad, como el vello púbico) la niña conoce las características de su flujo, le será más fácil detectar anomalías cuando ya tenga una vida sexual activa.