2 octubre, 2017
El tiroteo de este domingo en Las Vegas se considera ya uno de los más sangrientos ocurridos en décadas en Estados Unidos.
El tiroteo de este domingo en Las Vegas se considera ya uno de los más sangrientos ocurridos en décadas en Estados Unidos.

Al menos 58 muertos y cientos de heridos dejó el tiroteo ocurrido anoche en Las Vegas y que con el paso de las horas ha sido calificado como el más grande en la historia de Estados Unidos.

El escenario del macabro hecho fue el Route 91 Harvest, un importante festival de música country que año a año congrega a los máximos exponentes de ese género.

El Route 91 Harvest nació en el 2014 de la mano de Live Nation, una gran productora de eventos en vivo estadounidense, que se asoció con la compañía MGM Resorts, con el objetivo de crear un show imperdible para los seguidores de la música country.

El festival, cuyo nombre hace referencia a Las Vegas Boulevard –la avenida más famosa de la ciudad–, tiene una duración de tres días y el año de su inauguración el costo de las entradas comenzaba en los $169. Según informó entonces la revista Rolling Stone, en el 2014 el evento congregó a más de 30.000 personas.

Este año, el Route 91 Harvest tenía lugar en el Mandalay Bay Hotel and Casino. Comenzó el viernes 29 de setiembre y contemplaba dos escenarios. Se esperaban 40.000 asistentes y la de ayer era la última jornada. Los boletos para los tres días tenían un costo de $210.

El artista Jason Aldean era el encargado de cerrar el festival. El cantante se subió al escenario alrededor de las 9:40 p. m. (hora local) y cuando llevaba alrededor de una hora actuando, se vio obligado a interrumpir la presentación, tras escuchar una ráfaga de disparos.

Videos captados por los asistentes y que han sido publicado en las redes sociales, muestran el momento exacto en que Aldean se percata de que el sonido corresponde a un ataque, deja de cantar y escapa hacia la parte posterior del escenario. El público, en tanto, comienza a gritar y a intentar salvar sus vidas.

Según informes policiales, Stephen Paddok, de 64 años, disparó desde el piso 32 del Mandalay Bay Hotel, algo que cobra sentido si se considera que el Route 91 Harvest tenía implementadas una serie de medidas de seguridad que le hubieran impedido ingresar al evento con armas de fuego. Los asistentes al festival solo podían llevar consigo bolsos de tamaño mediano. Asimismo, tenían prohibido ingresar con máscaras, palos de selfie, armas de cualquier tipo -incluso de juguete-, fuegos artificiales y explosivos, entre otros elementos.